Tenemos que hablar con una sonrisa

En muchas ocasiones de la vida nos ponemos una doble cara para no demostrar lo que realmente sentimos, el dolor que anida en nuestro corazón y apenas nos deja respirar.

Nuestro rostro es como el espejo para los demás, por lo que siempre estamos intentando guardar las apariencias.
 cuando en nuestro interiorlo único que realmente deseamos es estar llorando en nuestra casa…
Y conste que no siempre se llora por amor, se puede llorar por sentir la lejanía de tu familia, de estar lejos de las personas que amas, pero siempre vamos por la vida pensando en el qué dirán si mostramos un poco de sensibilidad. Si vas a algún lugar de reunión donde están todos se muestran muy contentos, pero tú estás lejos de sentir esas alegría que ellos expresan, porque lo único que te apetece es llorar, sólo tu corazón sabe los motivos.
Todos tenemos días tan malos, hoy tú, mañana yo, y pasado otros… Nadie puede escapar de sufrir de esos días pincelados de negro y blanco.

¿Cómo llevas ese dolor que intentas ocultar?

Empiezas a callarte tus cosas, comprendes que a nadie le importa los problemas de los demás, te vas quedando en silencio, porque el dolor es más fuerte que el disimular estar bien. -Tu tristeza te nubla la razón- Eso hay que entenderlo para salir adelante nuevamente.
Cuando se está en este estado, se cierran puertas y ventanas. Pero sólo lo sentimos desde nuestra perspectiva, pues no vemos las cosas bien, con objetividad. En momentos así nos estamos dejando arrastrar por el dolor.
¿Cuántas perdidas hacen falta en nuestra vida para aprender?
A lo largo de la vida, serán muchas más las ocasiones en las que estarás tristepor alguien. Llorarás por el amor que no te supo amar ni valorar, volverás a sentir dolor. Y eso ocurrirá una y otra vez hasta que encuentres a la persona perfecta para ti. Recuerda que hay que pasar por muchas etapas antes que llegue el verdadero amor.
La muerte de un ser amado… ¿Cuánta familia tenemos? La iremos perdiendo poco a poco, tarde o temprano se llega a una edad en que nuestros padres y abuelos parten, porque así es la vida, tiene un principio y un final, pero vas aprendiendo a aceptarlo y eso mismo te hace madurar y saber enfrentar lo inevitable.
A todos nos llega más de alguna vez el día que nuestros mundo parece caer ante la muerte de alguien que se ha amado tanto… pero no puedes vivir llorando. Ese es un dolor tuyo y lo tienes que superar sola, para eso sólo cuentas con tu fuerza de voluntad y la ayuda de los buenos amigos que se tiene y que por bendición, pues nos ayudarán, aunque ahora el mismo sufrimiento no te lo deja ver.
-Entramos en un estado de silencio-
Y empezamos actuar como si nada pasara, comprendemos que de nada sirve gritar y llorar. Decidimos que no queremos seguir sufriendo por nada y nadie, sino más bien aprender a asumir que mientras tengamos vida, siempre habrá muchas pérdidas o algo que no traiga mucho dolor, pero lo importante es aprender a superarlo.
Todo en la vida tiene fecha de caducidad, nada es eterno, pero en nosotras está saber llevar la vida de la mejor manera posible, enfrentándonos a nuestro propio dolor y por nuestro bien, convirtiéndolo en paz para nuestro corazón.
Con el tiempo aprendemos que el sufrir nos hace crecer como personas, lo cual nos permite valorar más lo que tenemos el día de hoy.
Se aprende que el dolor es inevitable, la vida está compuesta de muchas sensaciones, pero también aprendemos que un día veremos un arco iris en nuestra vida, y sonreiremos a pesar de nuestras espinas…
Así es la vida y nosotras tenemos la fuerzas necesarias de caer y volver a levantarnos. Somos mujeres llenas de amor y eso nos hará suavizar las tristeza de nuestra vida. Somos vida, somos bondad. La vida es efímera, vivamos con todas las ansias de nuestro corazón.
Autor: Shoshan






Compartelo

Archivos del blog

derecho registrado

Licencia de Creative Commons .