¿Que Es La Felicidad?

La felicidad  Y ¿que es la felicidad?
Para mi es esa sensación de que todo está bien, que la vida fluye en mi y a través de mí, es plenitud, riqueza, placer. Placer ahora, placer sostenido, placer vivo.
Sentimos alegría por instantes cuando logramos una meta o un poder, cuando satisfacemos una necesidad o un deseo, cuando reponemos un recurso que habíamos perdido, cuando nos sentimos amados y aprobados. Felicidad es la alegría del espíritu, que no está sujeta a ninguna condición. Felicidad es un estado permanente del alma. La felicidad es la disposición de acompasar con la vida día a día. Y este proceso requiere de madurez emocional, esto es crecer emocionalmente, realizar mi energía sentimental o emocional.
Yo creo que “la real academia de la creación”, “La consciencia”, “El Universo”, “El creador”, como usted lo quiera nombrar; yo elijo llamarlo Dios, cuando nos creo, nos doto de energía emocional y especificó esta energía en sentimientos naturales, propios, dignos, correspondientes a un ser humano. Y estos sentimientos están presentes en un recién nacido, él está programado para sentir y sus sentimientos naturales como todo lo que él es requieren madurar y desarrollarse para cumplir el propósito del creador.
Entonces un niño está inmaduro emocionalmente y necesita padres que le modelen el como sentir y expresar sus sentimientos naturales. Así como requiere apoyo, cuidado, guía y protección para pensar y moverse en correspondencia con sus propósitos.
Los sistemas educativos a nivel mundial, elaboran y ejecutan complejos planes y programas para acompañar a los niños, jóvenes y adultos en los procesos de entrenamiento físico y desarrollo intelectual. No conozco planes específicos para entrenarnos en el desarrollo de nuestra energía emocional. El tema de las emociones apenas se toca cuando “tratamos” de descubrir las causas de los grandes problemas de la humanidad.
Solo quien está maduro emocionalmente puede vivenciar el conceptos como: “La felicidad es el camino”, seguro de quien es, de su conocimiento, de sus limites, sus medidas y distancias para compartir con otros y pertenecer; dispuesto al cambio, la renovación y la evolución.
Y la meta del proceso de maduración emocional es la felicidad, para entrenarnos en ella es necesario que maduremos nuestros sentimientos naturales. Nuestra energía emocional natural está integrada por tres parejas de sentimientos cada una con un polo placentero y otro no placentero. Estas parejas también tienen una jerarquía que indica el prerrequisito de madurar en una escala u orden emocional. Físicamente es necesario que un niño camine antes de correr, bailar o hacer gimnasia olímpica.
En su orden las emociones o sentimientos del polo placentero son la seguridad, el amor y la alegría; en el polo no placentero en igual orden están el miedo, la ira y la tristeza. La vida comienza con una lucha por la supervivencia el primer sentimiento que siente un recién nacido es el miedo, al recibir la protección de su madre siente seguridad; seguro de su derecho a la vida y del apoyo de su madre siente ira cuando interpreta que le están negando su derecho a ser protegido y cuidado, reclama lo que considera propio y con la comprensión y la atención de la madre confirmar su derecho a amar y ser amado ; en este nivel cuando no logra lo que quiere siente tristeza y si es consolado retorna a la alegría.
Transitar por esta escala emocional acompañados de nuestros padres no lleva a crecer emocionalmente y, como adultos, estaremos en capacidad de comprender que el propósito es vivir en el polo placentero, aceptando que podemos sentir miedo, ira y tristeza, sentimientos que expresados adecuadamente reconstruyen las parejas emocionales con la seguridad, el amor y la alegría en un flujo constante de vida.
Entonces ser feliz, esa actitud frente a la vida de gozo permanente, incluye la posibilidad de sentir miedo, ira y tristeza. La polaridad de la vida se expresa especialmente en nuestras emociones y ninguna de estas seis es destructiva cuando funciona en el propósito y las leyes de la creación. Felicidad es ser y estar seguros, amorosos y alegres, la certeza de merecer la vida sin ninguna condición para sobrevivir, comunicar, crecer y trascender.
La felicidad contiene la capacidad de sentir y expresar lo sentido, la apertura para recibir, pedir, darse y dar que son las competencias reales de un ser humano adulto, que realmente ha crecido respondiendo al diseño de la creación. Padre, adulto y niño en un solo ser. El misterio de la unidad, realizado, no entendido si comprendido.
La felicidad es la gracia de ser, sentirse y estar realizados en nuestras potencialidades. Felicidad es competencia para atraer con responsabilidad, bienes y seres a nuestro lado, implica conocimiento de si mismo y el entorno, implica sentido de merecimiento, pertenencia a la especie humana.
Fe, solidaridad y felicidad que constituye la escala del crecimiento espiritual. Entonces cuando maduramos emocionalmente logramos vivenciar nuestra espiritualidad, logramos la anhelada iluminación de ser quienes realimente somos.
Alexander Lowen dijo que la felicidad es la consciencia del crecimiento: Crecer es el propósito de los propósitos; estamos en el mundo para crecer, no podemos dejar de hacerlo pues todo lo que está vivo está en constante movimiento, evolucionando.
La felicidad es la extensión espiritual de la alegría que es la emoción del cambio, la renovación y el logro.
La felicidad es el Santo Grial de la existencia
Marta Eugenia Ortiz Zapata.
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